18 oct 2010

"¿Preguntan por mi?". "Si",dice el hijo de la austíaca respirando detrás de la puerta. "¿Y digieron mi nombre?". "No. Digieron la señorita enfermera que alquila la pieza". ( Yo la llamo hogar, pero es una pieza, una parte de la casa de la austríaca). "Estoy sin vestir, y sin lavar. Si pueden esperar afuera. Usted sabe su maman no permite visitas". "Si, si, señorita". "Muchas gracias se lo agradezco", contesto. Y pienso: 1)¿Como escondo la herida en la mano? 2) Si me pongo el vestido azul no me queda que el bordeaux para salir mañana con el entregador de roedors. 3) Podrìa cortar una media celeste que combina con el azul y usarla de mitón.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

así como el erro del sistema numérico (sólo hasta el 9, el 10 es 1) su vida vuelve a comenzar, enfermera, vuelve a comenzar, allá lejos y hace tiempo.

La enfermera dijo...

¿Como el error de la fortuna?¿Como el tiempo fuera de mi y yo sin reloj ni de pulso ni de pecho?Lo único lejos est el orfanat, y no vuelvo tan lejos para comenzar, no. Bajo a hablar con la policìa.Espero no sean muchos.

Anónimo dijo...

desde cuando hay un editor!? quien es el editor!? Esto es nuevo, es casi otro problema.

Anónimo dijo...

Eso es verdad! El editor!

Anónimo dijo...

como que el editor se firma anónimo?desconfío del editor.